El valle de Tena, formado por la cabecera alta del río
Gállego y sus afluentes, abarca desde el estrecho
de Santa Elena, donde se sitúa la ermita del mismo
nombre y, aguas arriba del río, termina en el nacimiento
del Gállego, prácticamente en la frontera
con Francia.
Contiene once núcleos urbanos de reducido tamaño, destacando
Sallent de Gállego y Panticosa como cabeceras
municipales.
Asimismo, en el valle están situadas las estaciones
de esquí de Formigal y Panticosa.
Históricamente la actividad del valle se ha
orientado a la ganadería (ovina y bovina) y a
la agricultura de montaña. Actualmente esta actividad
se ha reducido hasta convertirse en marginal para ser
sustituida por el turismo de actividad.
Es un valle abierto, luminoso donde se pueden encontrar
todas las facetas de la montaña a diferentes
altitudes: los embalses en el fondo del valle; tupidos
bosques con una gran variedad de árboles y arbustos;
prados cultivados cerrados con paredes rústicas
de piedra, alternados con zonas de alta densidad de
arbustos, predominantemente de boj; pradera natural;
y zonas rocosas que conforman las cumbres que bordean
el valle que sobrepasan los 2.000 m.
Dado el pequeño tamaño de los núcleos
urbanos, se puede disfrutar de la naturaleza al aire
libre con la comodidad de un paseo en cualquier lugar.
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Galería fotográfica del valle
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