Los colores que tanto en variedad como en intensidad
presiden el entorno del valle, en particular en primavera
y otoño, junto con la luz intensa y la atmósfera
limpia, plantean un reto para los amantes de la fotografía
o de la pintura.
La primavera es la explosión de una amplia gama
de tonos verdes correspondientes a la multitud de especies
vegetales casi todas de hoja caduca. Estos verdes intensos
aparecen salpicados de los colores vivos de las flores
silvestres.
El otoño, cuando languidece la naturaleza para
prepararse para el frío y la nieve, transforma
el entrono hacia tonos ocres pasando por una gama de
colores. Del panorama que presenta la naturaleza se
puede afirmar que la realidad supera la ficción.
-Galería
fotográfica-
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